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Reencuentro

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Por: Jessika Andrea Ramírez

@jessikaarpaz

Esa noche Vladimir la había planeado con todos los detalles. Se vio por última vez en el espejo antes de partir, su cara envejecida, su tabique desviado con una pequeña cicatriz que se fue desvaneciendo lentamente con el tiempo, sus ojos profundos irradiaban por primera vez en mucho tiempo satisfacción.

Miró sus manos callosas, grandes y torpes mientras agarraba las llaves del auto, se preguntaba si era correcto, pero la respuesta se desvanecía cuando su irá invadía su ser.

Llegó al lugar previsto, bajó lentamente recordando su dantesca adolescencia, y sintió como todos sus traumas se ocultaban detrás de unas puertas que se erigían frente a él.

Toco el timbre. Espero unos segundos y escucho la voz de Benito al otro lado. Al abrir la gran puerta de madera Benito quedó petrificado, su voz soltó un tembloroso hola mientras lo invitaba a pasar.

Benito se había convertido en un ser bonachón, no era ni la sombra de lo que quedaba en secundaría cuando golpeaba y se burlaba de Vladimir.

Vladimir lo ignoró y recorrió la casa que hacía crecer más y más su irá. Al sentarse frente a frente su cara se había convertido en una mueca macabra, una antítesis de su personalidad sumisa e ignorante.

Benito le sirvió una cerveza fría y la puso sobre la mesa mientras daba la espalda para servirse una.


-Buenas noches Benito.-Dijo con cierto cinismo-


¿Te acuerdas de mí? Que suerte haberte encontrado, en serio.


¿Te acuerdas ahora quién soy?


Benito fingió no tener miedo y respondió: -Vladimir, podemos resolver esto como adultos. Sabes que ya no somos los niños de antes. Son cosas que pasan. Respira hondo, mantén la calma.


Vladimir se enfureció y replicó -Tú sabias que pasaría si te encontraba. Te lo explique mil veces cuando me rompías la cara y me gritabas gil. ¿Ves esta cicatriz? No fueron 10 puntos fueron mil. Gritó Vladimir.

Vladimir se acercó lentamente a Benito. Su cuerpo no le pertenecía, sus pensamientos y sus acciones eran de aquel adolescente fracasado que había crecido como un adulto deslucido.

Un golpe seco y un gemido de olor opaco la noche y sin darse cuenta otro día llegó.

Vladimir salió en busca de su auto más calmado, silbando una tonada pegadiza, sintiéndose un hombre nuevo, renovado, único.

Una sonrisa se dibujó en su rostro mientras un pensamiento de alegría recorría su cabeza una y otra vez, pues todos sus problemas murieron o por lo menos quedaron detrás de esas puertas luego del esperado reencuentro.  

@jessikaarpaz

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Decir de adioses

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Ha pasado el tiempo y me reinvento sin tu presencia. Es inadmisible no asegurar que otras bocas han mancillado mis labios sin obtener la respuesta inmediata que me daba la hiel que una vez probé de ti. Asiento que fueron segundos los que disfrutamos y me culpo incesablemente de los errores que jamás podré borrar de tus pensamientos.

Ha pasado el tiempo y descubro que la soledad reina en mí sin importar la compañía que se acerca displicente a mi cama algunas noches perturbadoras de cigarros. Un sorbo de vino tinto me hace desvariar y aún sueño despierto rozarte las manos y sentir el calor que necesito a ratos y no por siempre.

Las despedidas son más placenteras, siempre lo han sido en mi vida. Arrancarme el corazón y dibujarlo en palabras es más sencillo que presentarlo ante todos y gemir de dolor cuando en la oscuridad de un cuarto recuerdo los días de gloria y las pasiones de sonrisas encontradas.
Los recuerdos me invaden.

Es tu rostro el que me llama, y yo, muero por tomarlo y ocultarlo de todos. La palabra necesidad es una ilusión desaparecida hace tanto ya.  Intento olvidar lo inolvidable y solo quejas regresan a mi cabeza. El juego maquiavélico de tu tiempo retumba en mi estancia y, camino para librar otra lucha que pronto perderé sin palabras, gestos o llamadas esporádicas que nunca llegan a nada.

Ha pasado el tiempo y por más que lo desee tu aroma recubre mi cuerpo.  Ansío verte cada día como el primer día. Ansio besarte como el primer beso. Ansio tocarte como la primera vez que te toque, sin embargo, todo se vuelca contra mí y nuevamente me reencuentro con la despedida a cuentagotas que deje que pasara.

No necesito las migajas de tus sonrisas, no necesito los cuentos que no me interesan de tu nueva vida, no necesito la sencillez de tus palabras para obviar el interés perpetuo de verte y sentirte nuevamente.

Desaparezco con la intensidad de las luces sepia de mí transitar de amor. Espero una respuesta a mis llamados incesantes de volver sin querer hacerlo. No deseo el pasado que me hizo feliz, deseo el presente que me hará respirar tus ojos, observar tus dulces pensamientos y tocar tu silueta elocuente que me exige atreverme.

Las palabras se ocultan en risas sin sentido. El acostumbrarse a todo sin importar lo que dejamos destruir es sin lugar a dudas, el quehacer diario de no poder tocar la puerta de una casa que ya no existe.

Ha pasado el tiempo y ya no tenemos que decirnos. Ya no hay tema que ocupe ese espacio vacío que antes ocupaba mi sonrisa mientras fumaba. Quizá es cierto, la única huella indeleble de mi presencia se resume en un recuerdo baladí que para mi sigue siendo presente. Sigo fumando y sonriendo sin parar, esperando llenar algo que para mí también está hueco.
Es reprochable aceptar que mi presencia no genere algo más que mi vicio inocuo o es simplemente que mis pasos son tan tenues que nunca sellaron un episodio digno que malgaste por lo menos una maldición al aire que me recuerde.

Me resigno en pensar que hay algo más que no se debe recordar y por ello, simplemente me anulan las ganas con una oración tan insignificante que me hace sentir el olor a tierra mojada y el ocaso de una despedida que nunca debió ser.

Ha pasado el tiempo y me reinvento sin tu presencia. Quiero querer no quererte mientras en otras sonrisas busco la tuya. Divago en manos que me auscultan el cuerpo y el alma. Eres tú o soy yo a quien busco en realidad. A quién le temo. A quién extraño. A quién quiero ver en realidad sonriendo. A quién veo en el reflejo del espejo fumando y sonriendo. A quién debo reinventar para saciar este decir de adioses que sepulta tu recuerdo noche tras noche y se aviva día tras día con nuevas caricias, nuevos besos, nuevos deseos y prontas despedidas.

Ha pasado el tiempo y aún no me reinvento sin tu presencia. 

fantasmasazules.blogspot.com

@benemerito2010

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Diario (Quién es quién)

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Día uno “¿Quién es la puta?” (El)

El sudor recorre mi cuerpo y me levanto como siempre a las tres de la mañana. Es una sensación nefasta que genera la culpa por alguna acción acometida y de la cual no tengo explicación.  Siempre me sucede. Me culpo y los espasmos hacen todo lo biológicamente existente para hacerme padecer, sin embargo, no hay nada que un baño con agua caliente y jabón azul no puedan lavar y despercudir.

Los últimos acontecimientos me han hecho entender que sigo siendo una puta descorazonada y sin sentimientos. Quizá las experiencias pasadas forjaron un corazón coraza, medianamente indestructible, nada a mi alrededor me hace daño o siquiera incite a emborracharme y llamar a las tres de la mañana a aquella mujer que una vez fue compañía infame.

Siempre he sido el señalado. Siempre he sido el malo de la película. Siempre he sido la mortecina de los sentimientos. Siempre he sido la llamada en momentos de desesperación. Siempre he sido la última opción. Siempre he sido el que vale cuando está y cuando no, es un recibo de luz caduco y sucio. Siempre he sido el causante de desgracias de vida alegre de niños jugando en el jardín y una casita con vista a la pradera. Siempre he sido y, esto no lo puedo negar, el pecado de mojigatas y el deseo de despechadas.

La vida me ha enseñado que hay alguien más puta que yo. Y lamentablemente siempre la he conseguido cercana a mí, unida a mí, parte de mí. La sospecha es incuestionable y me abrazo al deseo de la puta alfa, que no es más que mi conciencia retumbándome que somos uno solo y que de ahí, nadie me saca.

La culpa no me acompaña y la cobardía que hasta hace algunos días alguien quiso fecundar en mi corazón, se disipó con un soplo de realidad: nadie puede ser digno de mi cuando quieren ser como yo, o parecerse, o imitarme o equivocarse públicamente y querer aparentar ser decente y honorable. Lo que las diferencia de mí es que ni soy honorable, ni decente, ni siquiera moral, soy eso que critican y evitan por aparentar que no tienen macula.

Los cuestionamientos son parte recurrente de mis relaciones, siempre me confunden con un Don Juan cuando en realidad no paso de un espanta moscas de esquina, pero proyectan en mí una imagen que nunca les vendí, pero que asumen que soy. El secreto es que vivo como ellas temen todos los días vivir. Vivo libre, me siento libre, soy libre y sin pudor, por acciones que a muchos y muchas sonrojaría.

Hoy es un día peculiar. Respiro el mismo aire que todos pero soy el desecho. El que nunca cumplió con los sueños de las princesas de cuentos. Soy el árbol caído. Soy el príncipe gris y tenue. Soy el borracho de botiquín que nadie saluda. Soy la promesa no cumplida. Soy la despedida. Soy el mal recuerdo. Soy el agua contaminada. Soy la mosca en la sopa. Soy el último trago de ron. Soy el cigarro que sabe a azufre. Soy la perdición de los sentimientos. Soy a quien no quieren nombrar mientras en otros labios, otros brazos y otros cuerpos se revuelcan sintiéndose puras y cubiertas por el manto de la divina misericordia.

Mi defecto es ser como soy y eso las excita. Las pierde. Las mueve. Las paraliza. Las crucifica. Las desenmascara. Las hace ver como son en realidad. Las hace salir de las sombras. Las evidencia. Las señala. Las califica y las enumera para que sean una más de un sinfín de sudores que manchan mi cama, mi espejo y mi cepillo de dientes.

Una raya más en esa pared que se cubre de sombras de inmaculadas que de dientes para afuera me siguen señalando, pero que de dientes para adentro quieren parecerse a mí, pero son tan deplorables que no saben ni copiar los principios básicos de ser puta ,que no es más que solo serlo.

Camino nuevamente las calles que ya recorrí y descubro que nada ha cambiado.  Las mujeres que compartieron conmigo parte de mi esencia, terminan en un hueco deforme de contradicciones que las ubican donde siempre estuvieron: Un pedestal de barro que las sumerge en el muladar de sus miserias.

Este es mi primer día, de un diario que apenas comienza.

fantasmasazules.blogspot.com

@benemerito2010

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Usuarios en twitter reaccionan ante el informe de la ONU

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El pasado jueves fue difundido el informe de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH). En twitter los cibernautas volvieron tendencia #BacheletVzla #HablaBachelet #Michelebachellet. Al respecto, el presidente de Argentina se ha pronunciado, también representantes del del acontecer político a favor del gobierno y de oposición.

Lea También: Informe de Michelle Bachelet comprueba la violación de DDHH en Venezuela

El reconocido economista José Toro Hardy se pronunció sobre el informe.

El gobierno del presidente Maduro ha calificado el informe de la ONU como desequilibrado y mentiroso.

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