Contáctenos

Entretenimiento

Mon Laferte: «Mis propias letras me sirven para conocerme y entender la vida»

Publicado

el

Con la «pasión» que la distingue y una combinación hipnótica de modernidad y amor por los clásicos, Mon Laferte es el último ciclón latinoamericano que amenaza con sacudir España, a donde regresa esta semana con temas que, especialmente en el caso de su próximo álbum, sirven de guía a corazones locos.

Lea también: Unos chinos “Locamente millonarios” prometen poner de cabeza la cartelera

«Mis propias letras me sirven mucho para conocerme y entender la vida», reconoce en una entrevista con Efe esta chilena exparticipante de un «talent-show» que decidió abandonarlo todo para empezar de cero en México y que el pasado año se declaró ganadora de un Grammy Latino a la mejor canción alternativa de 2017 («Amárrame»).

Será este viernes, coincidiendo con su segunda gira por España (la primera tuvo lugar hace justo un año), cuando lance «Norma», álbum cuyo marcado carácter personal se hace patente desde el título, para el que Norma Monserrat Bustamante Laferte (Viña del Mar, 1983) ha utilizado su primer nombre.

Lea también: Estrella mundial del fitness Mandy Blank muere en la bañera

«Siempre lo oculté, porque así se llamaban mi madre y mi abuela y siempre me pareció muy duro», dice, antes de argumentar que sí se ajustaba al contenido de su sexto disco de estudio, que describe en diez canciones el «círculo vicioso» que esta mujer «enamoradiza» repite cada vez que se interna en una relación de pareja.

A poco del final del álbum suena «El beso», canción escogida como anticipo de presentación, aunque temáticamente no verse sobre el comienzo de las ilusiones, sino sobre las despedidas.

«El primer beso, como inicio de algo, es sobre todo emocionante. Pero el último, como cierre, guarda mucha poesía. Los dos, en cualquier caso, tienen que ser dados con cariño y con respeto», afirma la cantante, que ha rodado el videoclip con el actor Diego Luna como coprotagonista y que la consolida como icono LGTBi.

No pensó llevar ese mensaje como tal a la canción, revela, pero en los ensayos de las coreografías nunca acordaron con los bailarines quién se sentaría en frente de quién, por lo que surgieron combinaciones de todo tipo, «inclusivas y relajadas».

No hay rastro de amargura en esta producción que muestra el tono general del disco, muy impregnado de Caribe y tropicalismo con la asistencia como productor de Omar Rodríguez-López, miembro de At The Drive-In y Mars Volta.

«Me invitó a colaborar en un proyecto suyo y nos hicimos muy amigos. Creo mucho en esas cosas de la energía y a ambos nos gusta mucho La Lupe, que fue una de las referencias del álbum. Escribí las canciones con mi guitarra y voz y se las mandé con referencias del tipo «esto puede ir hacia el mambo». Nunca había hecho algo así. Era como soltar un hijo», explica.

Precisamente «Mambo» se llama uno de los cortes más singulares, en los que Laferte se decanta por un fraseo cercano al hip hop. «Me lo pasé muy bien, aunque no creo que sea por donde vaya», indica.

Cuanto se oye en «Norma» tiene doble mérito si se tiene en cuenta que se grabó en una única toma, en parte por el carácter tan «teatral» de muchas de estas canciones, que exigían que pudiera mirarse a los ojos con los músicos sin sonar forzada.

El 8 de noviembre, en el arranque de su primera gira europea, está prevista su actuación en Madrid y el día 13 en Barcelona para ofrecer un repertorio con lo más granado de su producción, como «Mi buen amor», y un pequeño anticipo de «Norma».

Después, viajará a Las Vegas (EE.UU.) de regreso a los Latin Grammy, a los que este año concurre como aspirante a la mejor canción con «Antes de ti», su último gran éxito, cantando con todo el sentimiento de divas clásicas como Mina.

Con información de EFE